Tronco en el Jagüey: Tres Acuarelas y un Sentir

Acuarela contemporanea, Arte y entorno, Crónicas artísticas, Espiritualidad en el arte, IWS Colombia, Proceso creativo

Una escena fugaz en la granja – un tronco iluminado, suspendido en el espejo líquido del jagüey – despertó en mí una emoción profunda. Lo que comenzó como una impresión sensorial se transformó en tres acuarelas, cada una con su propio pulso y carácter. En esta entrada comparto no solo el resultado pictórico, sino también el proceso íntimo de traducir lo vivido en imagen, explorando cómo el arte se nutre del entorno, del Tao, y de la emoción estética que nos atraviesa cuando pintamos con el alma.

Hará unas dos o tres semanas estuve en una granja detrás de Alameda del Río, buscando huevos y leche. Quedé fascinado con un tronco plenamente iluminado en medio de un jagüey, reflejado a la vez en sus aguas. Me dejé impresionar de la escena: la sentí, la percibí, la observé, la respiré y la olí.

En mi imaginario contemplé las diversas posibilidades de traducir la experiencia en una pintura. Aproveché el momento para hacer unas tomas fotográficas con el celular. Al llegar a casa, sin pensarlo dos veces, saque lápiz, pinceles, pigmentos y papel Fabriano 50 x 35 cm. Hice un primer estudio, no de mi agrado. Después realicé otro el mismo día y otro al día siguiente.

Los resultados fueron los siguientes:

El primero, que utilicé como práctica, no me convenció.

Acuarela 1211. TRONCO EN EL JAGÚEY 01. Año 2025. (50 x 35 cm.)

El segundo, realizado por la tarde, lo aprobé para exponerlo.

Acuarela 1212. TRONCO EN EL JAGÚEY 02. Año 2025. (50 x 35 cm.)

El tercero también lo aprobé.

La Acuarela me fascina por su incertidumbre. A veces uno planea un resultado, pero en la ejecución … todo cambia. Para mí, la segunda Acuarela fue la más incierta y la más creativa, ese tono amarilloso me llevó a crear un contorno diferente al observado.

Presenté los resultados al grupo IWS Colombia, Capítulo Barranquilla y los comentarios fueron los siguientes:

  • «Me gusta la segunda, por ser más alegre» ANGULO Roberto. Gran referente de aprendizaje en mi carrera como acuarelista.
  • «Me gustó lo del caiman chismoso.!!
    El arte tiene su dosis de la «doble lectura». He estado pensando una y mil veces, sí continúo con las charla para el enriquecimiento lógico y conceptual de los prolegomenos acuarelisticos. Para eso comencemos con el vocablo del ElTao( Tao Te Ching es el texto central del taoísmo, atribuido a Lao Tse, donde se exploran las enseñanzas sobre el Tao y cómo vivir en armonía con él.
    es un movimiento creado por el filósofo Chino Lao Tse, unos 3.000 a.c.)
    Y es que este encierra todo lo relacionado con el aspecto espiritual que específicamente en lo que se refiere al arte pictórico, y serelaciona con el Flow, Swing, en la Impostura, la Actitud, el Goce, Extasis y la Emoción estética. Pues todo eso se consigue a través  del uso de nuestros 5 sentidos en el momento en que nos vemos enfrentados a » papel, lienzo, muro, epidermis ( acabo de incluir el tatuaje como medio de expresion), todo esto previo al momento en sí,  de ejecutar el trabajo , que es la comunicacion con el entorno, el alma de todos los elementos que nos rodean en todas las dimenciones; es el momento de dedicar como tributo a la persona admirada, amada, es el momento de insular la vida, la energía, el pathos, pensamiento,
    Muchos de uds, han llevado a cabo este proceso inconsciente mente o casi mecánico.
    P. ejemplo: Cuando hablamos por teléfono y en una hoja de papel o servilleta hacemos garabatos, líneas, volutas, en fin trazos inconexos y aleatorios. Que al final no pudieran decir osignificar absolutamente nada a simple vista, aunque en el fondo  sea el elemento conector con el interlocutor. Pues a través de esos trazos se puede reconstruir la charla ( cualquier contenido) los distintos brotes emocionales y hasta la visualización del individuo; eso en el Tao es toda la fuerza que desencadena  «la obra maestra del garabato incongruente».
    Imagínense cuando nos concentramos intensamente y dedicamos el trabajo artístico a alguien, algo, o a un motivo de mucha espiritualidad, el resultado es todo un ALUMBRAMIENTO o parto artístico.
    Lo demás sería algo carente de esa fuerza emocional, sería una imitación, una  reproducción más.
    Cuando el artista entra en ese estado místico, es cuando fluyen los movimientos corporales de las distintas partes de l mismo hasta terminar en las manos y puntas de los dedos y con movimientos acompañados de la cabeza ( casi  al son de una hermosa melodia) se humedecen los labios, se entrecorta la respiración por el disfrute de parir una obra; estás sintiendo la emoción estética.!!
    La obra adquiere otra dimensión, ahora tiene historia, tiene alma, pathos, parte de tu energía creativa y vital. Ya no te desprenderse con facilidad de tu obra, es un pedazo de tu existencia. Tu compromiso es elevar cada vez más a tus pinturas  . Es más que un pliego de papel, un poco de color, agua y el tiempo que transcurrió.
    Esto no se dá  gratuitamente, es un proceso que demanda como en todos los oficios por muy sencillo que sea, cono cimiento de los materiales adecuados, la calidad de los mismos, mantener en forma la flexibilidad de las manos dedos el uso hasta de las uñas del dedo meñique. Siempre mantener el estado mental sobre el estado emocional, no perder el ~sentido del tiempo~ , tené serenidad, calma y paciencia  para no sucumbir ante la obra e improvisar sobre algo mal planificado previamente.» DE LOS RÍOS Manuel. Mi Maestro de Medios de Expresión en la Facultad de Arquitectura y crítico de mi obra.

Las dos acuarelas aprobadas – Tronco en el Jagüey 01 y Tronco en el Jagüey 02 – están disponibles para adquisición. Si esta experiencia resonó contigo, te invito a llevar a casa una obra que nació del encuentro entre entorno, emoción y pigmento.

Además, me encantaría conocer tus impresiones. Puedes dejar tus comentarios directamente en el sitio web. Tu mirada enriquece este diálogo artístico que compartimos.

Acuarela: la danza del instante sobre el papel

Acuarelas, Arte, Watercolor

Su técnica

La acuarela es una técnica pictórica que se realiza sobre papel o cartulina especial, utilizando colores que se disuelven con agua. El material utilizado consiste en pigmentos aglutinados con goma arábiga o miel, que al ser mezclados con agua, le permiten al artista aplicar toda una gran diversidad de colores y tonalidades, unas casi puras y otras muy diluidas, pasando por una gran riqueza de tonos intermedios, que crean numerosos efectos propios de esta técnica.

Me gustó la técnica por su transparencia en la ejecución, que se logra por la aplicación de capas transparentes, lo que da una mayor profundidad al color. Generalmente se trabaja de los colores claros al oscuro y utilizando el blanco del papel para obtener efectos de luminosidad. La mezcla con agua permite crear áreas degradadas, uniformes o de superposición y toda una serie de efectos, algunos impredecibles, que se constituyen en la gran riqueza de esta maravillosa técnica. Los efectos impredecibles permiten desarrollar destrezas para su ejecución. De ahí surge la espontaneidad, que junto a su rapidez de ejecución se constituyen en características de gran valoración. En la acuarela no hay posibilidades de borrar y volver a pintar sobre lo borrado; lo que quedó, así queda.

La pintura a la acuarela es por excelencia una técnica altamente fluida, apropiada para captar el aquí y ahora, en especial cuando se pinta al aire libre. Aquí juega un papel clave la sensibilidad del artista.

Sensibilidad visual

La cotidianidad y los compromisos adquiridos, nos pueden llevar a opacar nuestra sensibilidad. Entendiéndola como la habilidad de percibir a través de los sentidos. La sensibilidad es la entrada al mundo interior, después vienen el pensamiento y la acción. Desarrollar sensibilidad es estar abiertos al mundo, es estar presentes ante las presencias que nos pone la vida, sintiéndolas; es vivir en el aquí y el ahora.

Tenemos tres canales sensoriales fundamentales por donde percibimos la información: El músico desarrolla y permite a los demás apreciar la sensibilidad auditiva; el actor y el danzante la sensibilidad corporal y los artistas plásticos la sensibilidad visual. La auditiva y la corporal perciben en secuencias, mientras la visual captura en totalidad, es global.

El artista visual ha de ser muy sensible, tener la habilidad de ver lo que otros no ven y tener una maestría en la ejecución de sus pinturas, de tal manera que impacten estéticamente en los observadores de sus trabajos. Los artista cumplimos una función social importante: permitir que los demás perciban y sientan en sus obras lo que a ellos por sí mismos se les dificulta apreciar. Los artistas enseñamos a percibir.

El ojo del artista visual se desarrolla de tal manera que lo convierte en un filtro de figuras, luz, sombras y colores, en ocasiones cierra o entorna los ojos para apreciar sólo lo esencial y en otras los abre más de la cuenta para distinguir los detalles.

Sensibilidad y manejo de la técnica

En la pintura a la acuarela, dadas las cualidades de espontaneidad y rapidez en la ejecución; exige al artista el desarrollo de habilidades donde juegan la sensibilidad visual por un lado y por el otro la habilidad adquirida en el manejo de la técnica.

Con su sensibilidad ha de advertir tanto la amplitud como la síntesis del escenario. Generalmente en esa determinación comienzo por captar la integración de la totalidad que se percibe en lo que llamo el alma de la escena, que es todo ese espacio vacío que va desde el fondo hasta mi pupila. Para el caso del paisaje, dicho lugar se extiende desde el cielo hasta mí. En ese espacio vacío se crea una atmósfera donde danza la luz con sus refracciones y reflexiones, con su propio clima y con las proyecciones sobre ese espacio de las auras de las figuras que están delante. Captar esa atmósfera es fundamental y da un carácter específico a la obra. Antes de empezar a pintar me extasío ante esa realidad y a la vez estudio las posibilidades de manejo de la técnica antes de su aplicación. Una vez percibido y comprendido el alma, ya puedo pasar a plasmarla con las acuarelas y el agua sobre la cartulina, así pinto el fondo, retroalimentando durante su ejecución con lo que quiero de la realidad. Una vez realizado el fondo, paso a pintar los auras de las figuras, con veladuras que las insinúan. En cuanto a las figuras, se ha de determinar con cuales me quedo y cuales de la realidad desecho; que formas traslado y cuales no; demasiadas figuras pueden recargar la acuarela; ahí son imprescindibles las posibilidades de la composición visual y la síntesis. En arte «menos es más», como nos enseña el minimalismo, sintetizar es recurrir a lo simple, a lo esencial, lo que está demás recarga e indigesta visualmente. Una ves escogidas las figuras y pintadas sus auras con veladuras claras, se determina a cuáles de ellas se les concede importancia visual para detallarlas, mientras que con el resto de figuras, a unas se les determina menos y otras se indeterminan.

Recorrido por las diferentes etapas mi pintura

Mi pasión por la acuarela artística viene desde mis estudios de Arquitectura en la Universidad del Atlántico, allá en el año 1976. Me inicié en la acuarela arquitectónica, de ahí pasé al paisaje urbano de Barranquilla, mi ciudad natal, después de un período de inactividad retomé con pintura abstracta, pasando por representaciones humanas en sus distintas poses y actividades, luego a paisaje rural y marinas, al igual que el paisaje urbano en diferentes ciudades colombianas y en una ocasión en Quito, últimamente he estado jugando con visiones interiores tal y como lo expliqué en mi primera entrada. Paralelo a esta actividad espontánea, también he realizado ilustraciones por encargo: de fachadas y otros elementos arquitectónicos, además escenarios ecológicos, culturales y de transporte; algunos inmersos en pósteres con su respectivo diseño gráfico.