Su Majestad la Luz sobre las vías

Acuarela, Barranquilla, La Luz como protagonista, paisaje urbano, Serie de Acuarelas

La Luz como Protagonista

La Luz desciende como soberana, abriendo caminos invisibles en la memoria de la ciudad.

Así como desde la física, la Luz se entiende como partícula u onda electromagnética; desde la metafísica se define como el principio primordial del ser: la primera manifestación que emerge del Creador, con la capacidad de multiplicarse y difundirse, dando origen a las demás manifestaciones; la causa del movimiento, entendida como el vínculo que impulsa el cambio, unificando la materia con la forma y sirviendo de puente entre la potencia y la trascendencia; y la manifestación de la belleza divina, identificada con la esencia de la bondad y la perfección espiritual.

Todo lo que existe tiene una interioridad luminosa
que se manifiesta como forma y belleza en el mundo material

Colección de Acuarelas disponibles con esta temática

Una pintura al acuarela de una calle urbana con tráfico, incluyendo autos y un autobús, rodeada de edificios altos y vegetación.
Acuarela 1263. SU MAJESTAD LA LUZ EN LA VÍA DE ALAMEDA. Año 2026. (55 x 38 cm.)

Acuarela realizada en Demostración, en Nueva Acrópolis. Muestra la Luz inundando la carrera 43 y su entorno, reflejándose plenamente en la vía, en los techos y los capós de los autos. Al fondo aparece la vegetación entre los edificios.

En una Acuarela, la máxima luminosidad se logra dejando el papel virgen en su blanco original, sin pigmento.

Ver secuencias de la demostración abajo:

Pintura en acuarela que muestra una carretera con varios vehículos en fila y un fondo de edificios altos, rodeados de vegetación.
Acuarela 1265. SU MAJESTAD LA LUZ SOBRE LA VÍA AL MAR, BARRANQUILLA. 70 x 50 cm. 2026

Siendo las 7 a.m., viniendo de Cartagena o Puerto Colombia a Barranquilla, se aprecia este paisaje luminoso con al sol de frente. El centro de interés es Su Majestad la LUZ, reflejada plenamente en la vía y en los capós de los autos, además de la luminosidad ambiental presente en el cielo.

Junto con la Luz, se aprecian categorías visuales como la extensión, el movimiento y la altura entre otras percepciones que enriquecen la experiencia contemplativa del instante congelado.

Pintura en acuarela que muestra una carretera con un motociclista y varios automóviles, rodeada de vegetación y edificios.
Acuarela 1266. SU MAJESTAD LA LUZ EN LA VÍA POR BUENAVISTA. Año 2026. (52 x 73 cm.)

Siempre me impactó percibir en las primeras horas de la mañana, la forma del puente entre Buenavista II y Buenavista III en contraluz.

Esta Acuarela destaca, además de la estructura del puente, la Luz ambiental del cielo y la reflejada en la vía, en el techo y los capós de los autos. La composición se enriquece con la combinación de verdes luminosos de la vegetación iluminada y otros tonos más profundos bajo la sombra, para terminar en los bloques arquitectónicos del centro comercial al fondo.

La inclinación del puente iluminado a través de sus vitrales, contrasta con la inclinación opuesta de la edificación del fondo, sumida en la sombra.

Paisaje urbano con una carretera ocupada por coches y árboles a los lados, ilustración en acuarela.
Acuarela 1267. LUZ EN LA VÍA 01. Año 2026. (55 x 38 cm.)

Dentro de esta colección, un de los ejercicios que más me fascina es pintar automóviles sobre la vía, proceso que me ha llevado a perfeccionar su representación. Confieso que durante mucho tiempo les tuve cierto temor como motivo pictórico.

Después de pintar escenarios viales con autos reales, me atreví a pintar escenas imaginarias. Comencé con esta obra, caracterizada por su gran profundidad y por la hilera de vehículos iluminados en contraluz que se pierden en la distancia.

La composición se completa con árboles iluminados y otros sumidos en la sombra, mientras que al fondo aparecen las siluetas de edificaciones en altura. La escena sugiere una posible visión urbana del barrio Alto Prado de Barranquilla, Colombia.

Una ilustración en acuarela que representa una escena urbana con tráfico, donde varios vehículos y personas cruzan la calle. En el fondo, se ve un puente y un entorno verde, con un cielo claro y objetos flotantes en forma ovalada.
Acuarela 1268. LUZ EN LA VÍA HASTA EL FINAL Y MUCHAS COSAS MÁS. Año 2026. (50 x 69 cm.)

Siguiendo la secuencia de la colección, inicié esta acuarela combinando elementos realistas e imaginarios, pretendiendo mostrar la Luz sobre la vía y su entorno.

Definí una vía horizontal de cuatro carriles buscando que, en la distancia, se inclinara hacia arriba con sus autos y la vegetación, antes, estaría atravesada por un puente, en primer plano coloqué unos personajes atravesando la vía por la cebra. Posteriormente desarrollé la arborización de la acera derecha con personas transitando.

A partir de ahí, la obra evolucionó espontáneamente hacía una transformación surrealista. Consideré incorporar un edificio entre el puente y la vegetación. Comencé con tres plantas en voladizo y, de manera intuitiva, continué ampliándolas hacia arriba hasta configurar una construcción que parece expandirse hacia las alturas.

Proseguí con el fondo surrealista utilizando tonos amarillos claros que sugieren una intensa situación de contraluz. Durante el proceso surgió la idea de crear una abertura por la cual la vía pudiera continuar su recorrido, quizá hasta el infinito. Esa sensación se reforzó intensificando los colores cálidos a su alrededor.

Posteriormente apliqué esa misma intensidad luminosa en la zona derecha de la composición, sugiriendo una esfera radiante. Finalmente, al advertir que el carril derecho permanecía vacío, decidí incorporar dos vehículos de última generación levitando sobre la vía y otros dos suspendidos en el espacio.

Esta Acuarela fue expuesta en septiembre de 2026 en el II Encuentro Nacional de Acuarelistas en el Museo de Arte Moderno de Bucaramanga, pasando posteriormente a formar parte de la colección del Museo.

Ver más información aquí:
https://franciscodaza.art/2026/09/30/en-el-segundo-encuentro-nacional-de-acuarelistas-de-colombia/

Pintura en acuarela de una calle urbana con edificios altos y tráfico, donde personas caminan por la acera y un paisaje verde se destaca al lado de la carretera.
Acuarela 1269. LUZ EN LA VÍA 02. Año 2026. (50 x 70 cm.)

Continuación de la serie, esta obra presenta un escenario urbano en formato vertical, donde la Luz y el Espacio se manifiestan a través de la extensión y la altura como presencias dominantes.

Somos energía que se hace cuerpo.
Somos espacio que toma forma.
Somos Luz buscando manifestarse en la materia.

Cuando el río nos reunió: crónica de un 3er Encuentro inesperado

Acuarela al aire libre, Arte y comunidad, Barranquilla creativa, Crónicas artísticas, Eventos artísticos

“A pesar de los vientos cambiantes del destino, el arte encontró su cauce en el Gran Malecón del Río.”

Con este cartel convocamos el evento para ayer domingo desde las 9 a.m.

La espera del buque Insignia Gloria se convirtió en un suspiro colectivo. La noticia del accidente de un grumete nos recordó que la vida, como el arte, exige sensibilidad y adaptación.

Nos fuimos al lado del muelle donde llegaría el buque y «comenzó la fiesta de la Acuarela en Vivo y en Directo; los pinceles comenzaron a danzar sobre el papel, mientras el río susurraba su propia melodía al compás de los colores.»

Acuarelas realizadas

Acuarelistas como Néstor Loaiza, Hernando Pardo, Roberto y Angélica Angulo, Nicolás Cervantes y Francisco Daza entre muchos otros, tejieron paisajes y emociones con cada trazo.

De LOAIZA Néstor
De ANGULO Roberto
De PARDO Hernando
De ANGULO Angélica
De CERVANTES Nicolás
De DAZA Francisco

Imágenes del evento

Participantes en el 3er Encuentro de Acuarelistas al Aire Libre

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Este encuentro nos recordó que el arte no depende de escenarios perfectos, sino de la voluntad de crear y compartir. Gracias a todos los que hicieron posible esta jornada de luz y color.

Si participaste, tus comentarios debajo son valiosos, nos ayudan a observarnos desde una mirada crítica, si no participaste, también tus comentarios importan. ¡ Escríbelos !

Acuarela: la danza del instante sobre el papel

Acuarelas, Arte, Watercolor

Su técnica

La acuarela es una técnica pictórica que se realiza sobre papel o cartulina especial, utilizando colores que se disuelven con agua. El material utilizado consiste en pigmentos aglutinados con goma arábiga o miel, que al ser mezclados con agua, le permiten al artista aplicar toda una gran diversidad de colores y tonalidades, unas casi puras y otras muy diluidas, pasando por una gran riqueza de tonos intermedios, que crean numerosos efectos propios de esta técnica.

Me gustó la técnica por su transparencia en la ejecución, que se logra por la aplicación de capas transparentes, lo que da una mayor profundidad al color. Generalmente se trabaja de los colores claros al oscuro y utilizando el blanco del papel para obtener efectos de luminosidad. La mezcla con agua permite crear áreas degradadas, uniformes o de superposición y toda una serie de efectos, algunos impredecibles, que se constituyen en la gran riqueza de esta maravillosa técnica. Los efectos impredecibles permiten desarrollar destrezas para su ejecución. De ahí surge la espontaneidad, que junto a su rapidez de ejecución se constituyen en características de gran valoración. En la acuarela son escasa las posibilidades de borrar y volver a pintar sobre lo borrado; lo que quedó, así queda.

La pintura a la acuarela es por excelencia una técnica altamente fluida, apropiada para captar el aquí y ahora, en especial cuando se pinta al aire libre. Aquí juega un papel clave la sensibilidad del artista.

Sensibilidad visual

La cotidianidad y los compromisos adquiridos, nos pueden llevar a opacar nuestra sensibilidad. Entendiéndola como la habilidad de percibir a través de los sentidos. La sensibilidad es la entrada al mundo interior, después vienen el pensamiento y la acción. Desarrollar sensibilidad es estar abiertos al mundo, es estar presentes ante las presencias que nos pone la vida, sintiéndolas; es vivir en el aquí y el ahora.

Tenemos tres canales sensoriales fundamentales por donde percibimos la información: El músico desarrolla y permite a los demás apreciar la sensibilidad auditiva; el actor y el danzante la sensibilidad corporal y los artistas plásticos la sensibilidad visual. La auditiva y la corporal perciben en secuencias, mientras la visual captura en totalidad, es global.

El artista visual ha de ser muy sensible, tener la habilidad de ver lo que otros no ven y tener una maestría en la ejecución de sus pinturas, de tal manera que impacten estéticamente en los observadores de sus trabajos. Los artista cumplimos una función social importante: permitir que los demás perciban y sientan en sus obras lo que a ellos por sí mismos se les dificulta apreciar. Los artistas enseñamos a percibir.

El ojo del artista visual se desarrolla de tal manera que lo convierte en un filtro de figuras, luz, sombras y colores, en ocasiones cierra o entorna los ojos para apreciar sólo lo esencial y en otras los abre más de la cuenta para distinguir los detalles.

Sensibilidad y manejo de la técnica

En la pintura a la acuarela, dadas las cualidades de espontaneidad y rapidez en la ejecución; exige al artista el desarrollo de habilidades donde juegan la sensibilidad visual por un lado y por el otro la habilidad adquirida en el manejo de la técnica.

Con su sensibilidad ha de advertir tanto la amplitud como la síntesis del escenario. Generalmente en esa determinación comienzo por captar la integración de la totalidad que se percibe en lo que llamo el alma de la escena, que es todo ese espacio vacío que va desde el fondo hasta mi pupila. Para el caso del paisaje, dicho lugar se extiende desde el cielo hasta mí. En ese espacio vacío se crea una atmósfera donde danza la luz con sus refracciones y reflexiones, con su propio clima y con las proyecciones sobre ese espacio de las auras de las figuras que están delante. Captar esa atmósfera es fundamental y da un carácter específico a la obra. Antes de empezar a pintar me extasío ante esa realidad y a la vez estudio las posibilidades de manejo de la técnica antes de su aplicación. Una vez percibido y comprendido el alma, ya puedo pasar a plasmarla con las acuarelas y el agua sobre la cartulina, así pinto el fondo, retroalimentando durante su ejecución con lo que quiero de la realidad. Una vez realizado el fondo, paso a pintar los auras de las figuras, con veladuras que las insinúan. En cuanto a las figuras, se ha de determinar con cuales me quedo y cuales de la realidad desecho; que formas traslado y cuales no; demasiadas figuras pueden recargar la acuarela; ahí son imprescindibles las posibilidades de la composición visual y la síntesis. En arte «menos es más», como nos enseña el minimalismo, sintetizar es recurrir a lo simple, a lo esencial, lo que está demás recarga e indigesta visualmente. Una ves escogidas las figuras y pintadas sus auras con veladuras claras, se determina a cuáles de ellas se les concede importancia visual para detallarlas, mientras que con el resto de figuras, a unas se les determina menos y otras se indeterminan.

Recorrido por las diferentes etapas mi pintura

Mi pasión por la acuarela artística viene desde mis estudios de Arquitectura en la Universidad del Atlántico, allá en el año 1976. Me inicié en la acuarela arquitectónica, de ahí pasé al paisaje urbano de Barranquilla, mi ciudad natal, después de un período de inactividad retomé con pintura abstracta, pasando por representaciones humanas en sus distintas poses y actividades, luego a paisaje rural y marinas, al igual que el paisaje urbano en diferentes ciudades colombianas y en una ocasión en Quito, últimamente he estado jugando con visiones interiores tal y como lo expliqué en mi primera entrada. Paralelo a esta actividad espontánea, también he realizado ilustraciones por encargo: de fachadas y otros elementos arquitectónicos, además escenarios ecológicos, culturales y de transporte; algunos inmersos en pósteres con su respectivo diseño gráfico.